Síntomas de “pato cojo” ilustrado por una doble huelga en el sector público y a casi un mes de las elecciones presidenciales. La alta popularidad y gran aprobación presidencial de las encuestas no parece trabajar a favor de una mejor disposición gubernamental a la negociación en estos casos – por el contrario: ilustra una variante inflexible del “pato cojo”.
El atraso que mantiene atrapada a la educación pública no encuentra solución. Por el contrario, la situación se ha ido complicando y bloqueando más y más. En el conflicto actual – el Colegio de Profesores reivindica la búsqueda de alguna forma de compensación – cercana a los US$ 1.500 - por una deuda de décadas – surgida de la municipalización en dictadura y que el gobierno actual se niega honrar. El monto por maestro afectado por la 'deuda histórica' es simbólico frente al monto calculado total.
Si en algún lado se concentra la discriminación institucional y política a lo largo de Chile es en la educación municipalizada. Esta discriminación que caracteriza, transversal, la postura de las élites, inhibe el reconocimiento del rol estratégico de la educación pública para el desarrollo del país. Ven probablemente la educación pública – de la cual depende la formación de un millón y medio de alumnos aproximadamente – como pesada herencia de problemas de escasos horizontes en vez de promesa de un país mejor.
Para evitar una solución el gobierno prefiere sacrificar el año escolar de la educación pública. El Estado insiste de esta manera en desentenderse de la educación que está a su cargo – como si esta responsabilidad fuese opcional.
